Plenary Indulgence

What is a Holy Door?

A Porta Sancta (Holy Door) is a special door in a cathedral or basilica that is only opened during Jubilee Years. Traditionally, the Holy Door is the one in St. Peter’s Basilica. Following a Jubilee Year, it is sealed with brick and mortar and not opened until the next Jubilee Year. In celebration of our Archdiocesan Jubilee Year, St. Joseph Church has been assigned a Holy Door.

What is Plenary Indulgence?

An indulgence is not a quick ticket to heaven, as St. John Paul II once said; rather, it is an aid for the real conversion that leads to eternal happiness. Sins are forgiven through the sacrament of penance, but then there is a kind of punishment still due the sinner, the late pope explained during a general audience in 1999. God’s fatherly love “does not exclude chastisement, even though this always should be understood in the context of a merciful justice which reestablishes the order violated,” he said. The pope had said the “temporal” punishment that remains after forgiveness is a grace aimed at wiping away the “residues of sin,” offering the reformed sinner the chance of complete healing through “a journey of purification” that can take place in this life or in purgatory. By God’s grace, participation in a prayer or action that has an indulgence attached to it brings about the necessary restoration and reparation without the suffering that would normally accompany it. It frees a person from the punishment their sinfulness warrants as it is a remission of the temporal punishment a person is due for sins that have been forgiven. The granting of an indulgence by the church is “the expression of the church’s full confidence of being heard by the Father when, in view of Christ’s merits and, by his gift, those of Our Lady and the saints, she asks him to mitigate or cancel the painful aspect of punishment by fostering its medicinal aspect through other channels of grace,” the late pope said. An indulgence, then, is the result of the abundance of God’s mercy, which he offers to humanity through Jesus Christ and through the church, he said. But this gift cannot be received automatically or simply by fulfilling a few exterior requirements nor can it be approached with a superficial attitude, St. John Paul said. The reception of an indulgence depends on “our turning away from sin and our conversion to God,” he said. That is why there are several conditions for receiving an indulgence. ©CatholicNews

Forward In Mission - Archdiocese of Los Angeles

To extend the graces of the “Forward in Mission” Jubilee Year, Archbishop Gomez has designated St. Joseph as one of 22 churches as pilgrimage sites in the Archdiocese of Los Angeles. Throughout the Jubilee, a plenary indulgence in the usual form of the Church, will be granted to all who: have confessed their sins, received Holy Communion, and visit a pilgrimage site to spend some time there at least to pray the Our Father, Hail Mary, and Glory Be with the intention of uniting themselves with the missionary spirit of Our Lady of Guadalupe, Star of the New Evangelization, and St. Junípero Serra, founder of Mission San Gabriel.

Our Holy Door will be located on the West of the Church, the door facing the gas station.


¿Qué es una Puerta Santa?

Una Puerta Santa es una puerta especial en una catedral o en una basílica que se abre sólo durante los años jubilares. Por tradición, la Puerta Santa es la de la basílica de San Pedro. Después de un año jubilar, es sellada y no se vuelve a abrir hasta el siguiente año jubilar. En celebración del año jubilar del Arquidiócesis, la parroquia de san José fue asignada a tener una puerta santa.

¿Qué es la Indulgencia Plenaria?

De acuerdo con el Catecismo de la Iglesia Católica, la Indulgencia Plenaria “es la remisión ante Dios de la pena temporal por los pecados ya perdonados” (CIC 1471). Sin embargo, para entender esta doctrina y esta práctica de la Iglesia es preciso recordar que el pecado tiene una doble consecuencia: El pecado grave nos priva de la comunión con Dios.” (CIC 1472), y por lo tanto, nos priva de pasar la eternidad con Él. A esto se le conoce como la ‘pena eterna’ del pecado. Cuando cometemos un pecado grave, nos arrepentimos y confesamos, se nos perdona esta ‘pena eterna’. Sin embargo, todo pecado, incluso venial, implica que se tiene un apego desordenado, algo que es necesario purificar. Es lo que se conoce como ‘pena temporal’ del pecado. Pues bien, “la Indulgencia Plenaria es la remisión ante Dios de la pena temporal por los pecados ya perdonados” (CIC 1471). ©Desdelafe

Una indulgencia no es un boleto rápido al cielo, como dijo una vez San Juan Pablo II; más bien, es una ayuda para la conversión real que conduce a la felicidad eterna. Una indulgencia, entonces, es el resultado de la abundancia de la misericordia de Dios, que él ofrece a la humanidad a través de Jesucristo y a través de la iglesia. Pero este don no se puede recibir de forma automática o simplemente cumpliendo unos requisitos externos ni se puede abordar con una actitud superficial, dijo San Juan Pablo. La recepción de una indulgencia depende de "nuestro alejamiento del pecado y nuestra conversión a Dios". Es por eso que existen varias condiciones para recibir una indulgencia. ©CatholicNews

Adelante en Misión - Arquidiócesis de Los Ángeles

Para extender las gracias del Año Jubilar de “Adelante en Misión,” el Arzobispo Gómez ha asignado a San José como una de 22 Iglesia de peregrinación en la Arquidiócesis de los Ángeles. Se otorgará una indulgencia plenaria, según las condiciones acostumbradas de la Iglesia, a todos los que:

hayan confesado sus pecados, hayan recibido la Sagrada Comunión y que visiten un lugar de peregrinación para pasar un tiempo allí para en lo mínimo rezar el Padre Nuestro, el Ave María y la Gloria con la intención de unirse al espíritu misionero de Nuestra Señora de Guadalupe, Estrella de la Nueva Evangelización, y San Junípero Serra, fundador de la Misión San Gabriel.

Nuestra Puerta Santa será la puerta que esta mirando la gasolinera.